julio 2007
Elisabet Golerons
Consejos para cuidar la espalda
La espalda es el eje principal de nuestro cuerpo. Todo descansa sobre ella, pero a veces nos olvidamos de que tenemos que cuidarla. Cuándo cargamos peso, estamos cansados o hacemos un movimiento en falso, podemos afectar esta parte tan importante del cuerpo.
Si una persona sufre de sobrepeso u obesidad, el riesgo de que aparezca dolor de espalda es mayor. La consecución de varios episodios de dolor son factores que nos advierten de que a más tiempo persista la molestia, más peligro existe de su cronificación.
En el caso de las personas que practican poca actividad física, el dolor incita equívocamente a guardar reposo. De este modo, el posponer los ejercicios físicos empeora la salud de la espalda. Además se presentan muchos inconvenientes en nuestras actividades básicas de la vida cotidiana, como seleccionar la ropa, la higiene corporal, el acceso a partes altas de los armarios, cruzar las piernas, subir escaleras, y problemas en la vida laboral.
FACTORES QUE AUMENTAN EL RIESGO
• El sobrepeso aumenta la carga sobre el disco intervertebral e incrementa el riesgo de deformación o desgaste. Al realizar mayores esfuerzos para mover el cuerpo se facilita la aparición de dolor y contracturas.
• El sedentarismo incrementa las afecciones de espalda a causa de la poca actividad física.
• La falta de fuerza en la musculatura de la espalda y abdominal provoca que el dolor aparezca y persista. Cuando se tiene poca fuerza muscular aumentan las posibilidades de sufrir una contractura a causa de una sobrecarga.
• La inactividad física. En nuestra rutina, los grupos musculares que intervienen en el funcionamiento de la espalda se coordinan entre sí para mantener una determinada postura. Esta coordinación depende de los reflejos nerviosos que para que funcionen correctamente, deben repetirse. En cambio, la inactividad física empeora los reflejos y hace que la musculatura se contraiga inadecuadamente.
• El deterioro de la salud general. Si se padece sobrepeso aumenta el riesgo de sufrir otro tipo de enfermedades, como las cardiovasculares o metabólicas. De este modo es más probable la aparición del dolor de espalda.
MASAJES PARA CALMAR EL DOLOR
 Un método eficaz para solucionar los dolores de espalda es el masaje terapéutico. Ayuda a mejorar la tensión muscular y la circulación, tiene efectos calmantes sobre el sistema nervioso, mejora las articulaciones, la tonicidad y la elasticidad de la piel (con la ayuda de algunos aceites). La circulación de los líquidos, el metabolismo y el tono muscular experimentan una gran estimulación con este método de masajes. Esto a su vez promueve la eliminación de toxinas, deshechos, gases, tensiones, insomnio, migraña y neuralgias, entre otras.
Además de recurrir al masaje terapéutico que mejora las dolencias corporales, también puede acompañarse de otros masajes sensitivos. No podemos olvidar que los dolores de espalda no sólo provienen por problemas físicos, sino también por tensiones y estrés. Por eso, que mejor que relajarse con un masaje con piedras para relajar el cuerpo o bien un masaje con chocolate para recuperar la energía positiva.
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA TENER UNA POSTURA CORRECTA Y LA ESPALDA SANA
• Evita el uso de calzado totalmente plano o con tacones altos
• Camina descalza por casa siempre que puedas
• Camina de forma erguida
• A la hora de sentarte, evita caer de cualquier forma en el sofá; intenta mantener en posición recta tu espalda y apoyando bien los riñones |
• Cuando tengas que agacharte evita encorvarte y dobla las rodillas, nunca la espalda
• Para tu trabajo escoge ropa que sea cómoda y te permita moverte con libertad
• A la hora de dormir utiliza un colchón firme que no ceda al peso de tu cuerpo y una almohada que mantenga sujeto tu cuello y en línea recta con la columna |
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