diciembre 2007
Elisabet Golerons
LA OBESIDAD COMPLICA EL EMBARAZO
 La obesidad puede suponer un elemento negativo a la hora de emprender la aventura del embarazo. Y no sólo en cuanto a la salud de la futura mamá, sino también en las consecuencias que puede producir en el desarrollo del niño. Por eso el seguimiento de una mujer en proceso de gestación debe ser riguroso y continuo para actuar inmediatamente ante cualquier inconveniente. El control ha de ser permanente para que la mujer embarazada con sobrepeso llegue feliz al término.
No hay un peso crítico o índice de masa corporal a partir del cual se puede considerar como obesa a una mujer embarazada. A pesar de esto, podemos tomar de referencia el criterio que establece que como obesa una persona que pasa de los 85 kg. y 29 de masa corporal.
COMPLICACIONES EN EL EMBARAZO
Los médicos se enfrentan a una paciente embarazada obesa con mucha preocupación. Saben que se trata de una persona con altas probabilidades de sufrir complicaciones durante la gestación, en el parto y postparto. RIESGOS QUE CORRE LA FUTURA MAMÁ
• Preeclampsia: enfermedad que provoca hipertensión arterial, retención de líquidos e inflamación durante el embarazo. Cuando se trata de una alteración severa puede llegarse a restringir el flujo de sangre que debe dirigirse a la placenta, poniendo en riesgo la vida del bebé.
• Dificultad para diagnosticar el embarazo y menos sensibilidad ecográfica.
• Trabajo de parto prolongado.
• Diabetes gestacional: es un tipo de diabetes que se desarrolla durante el embarazo. Impide que el organismo destruya y procese el azúcar, poniendo en riesgo la vida del niño.
• Cesáreas: las mujeres que padecen obesidad durante sus embarazos corren un alto riesgo de que el parto se retrase y se prolongue, incrementando la probabilidad de someterse a una cesárea.
• Infecciones postparto: la obesidad durante el embarazo también puede volverla más vulnerable, dificultando la recuperación postparto. En particular, en el caso de una cesárea, correría riesgo de desarrollar infecciones postparto severamente peligrosas.
RIESGOS QUE CORRE EL BEBÉ
• Macrosoma: es una enfermedad que provoca un gran aumento de peso del feto durante su desarrollo. Esto podría llegar a complicar el parto, dificultando que el bebé ingrese y pueda salir fácilmente del canal de parto. Además se pueden sufrir daños físicos como la distonía de los hombros que se observa en algunos casos de recién nacidos con un peso superior.
• Defectos del tubo neural: los defectos del tubo neural, como la espina bífida y la anencefalia, usualmente son asociados con bajos niveles de ácido fólico durante el tercer trimestre del embarazo. Estos defectos pueden ser detectados frecuentemente en las primeras etapas del embarazo a través de un mapeo realizado con un aparato de ultrasonido. No obstante, en general las mujeres obesas producen muy pocas ondas de ultrasonido. Como a las ondas de ultrasonido se les dificulta penetrar las capas adicionales de grasa, la prueba de ultrasonido reproduce imágenes borrosas. Como consecuencia de ello, los defectos del tubo neural no siempre pueden ser detectados en estos bebés.
• Obesidad infantil: varios estudios clínicos han demostrado que los bebés que nacen de madres obesas son más propensos a padecer obesidad.
¿Cómo prevenir el sobrepeso del embarazo?
Existen algunos pasos que pueden seguirse para reducir los riesgos para la madre o el bebé:
• Perder peso antes de quedar embarazada: si estuvieras planificando quedar embarazada en un futuro cercano, deberías dejar que un profesional médico controlara tu peso periódicamente. Si fueras obesa, debería considerar perder peso a través de una dieta sana y ejercicio frecuente. En cambio, las mujeres que padecen obesidad mórbida deberían someterse a una cirugía que las ayudara a solucionar su problema.
• Controlar el aumento de peso: ni en casos de obesidad debe intentarse perder peso durante el embarazo. La pérdida de peso o los cambios en su dieta podrían evitar que su bebé obtuviera las suficientes calorías y nutrientes para desarrollarse apropiadamente. En lugar de ello, debería enfocarse en aumentar de peso con moderación.
• Ejercitarse: debería continuar ejercitándose durante todo el transcurso del embarazo. Lo más recomendable sería hablar con el médico de cabecera acerca de los niveles de ejercicio más apropiados. Incluso el hecho de caminar dando la vuelta a la esquina de su casa unas cuantas veces al día realmente podría ayudar a reducir el riesgo de padecer enfermedades.
|