Si miramos la televisión, oímos la radio o si abrimos un periódico nos encontramos a medida que va llegando el verano una constante en la publicidad: miles y miles de anuncios que nos dicen qué tenemos que hacer para sentirnos más guapos y más esbeltos.
La gran paradoja de la publicidad actualmente es que mientras nos bombardean con unos cánones de belleza definidos por la delgadez, al mismo tiempo vemos spots de comida, habitualmente fastfood. Es fácil ver en la televisión esbeltas modelos en bañador y a continuación fantásticas estampas de una familia feliz acudiendo a un restaurante de comida rápida.
El doctor Gregorio Marañón ya decía en su momento que las modas obedecen a una serie de motivos de utilidad, económicos y sexuales. Consideraba que las modas tienen el enorme poder sugestivo de lograr una alimentación correcta o incorrecta, incluso más que los consejos de salud que puedan dar los médicos.
La obsesión por la delgadez la podemos ver también en la ropa. ¿Quién no ha ido a una tienda y se encuentra con tallas muy pequeñas en las que no cabe? Esto también se refleja en las pasarelas. La situación es tal que hasta el gobierno han decidido tomar cartas en el asunto, pero no parece que la situación vaya a cambiar a corto plazo.
Mientras tanto, tendremos que aprender a que no es necesario seguir la moda para ser “guay” o estar a la última. Lo más importante es ser nosotros mismos y ser felices. Siempre y cuando estemos sanos.
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Invitado Escrito el 2007-04-14 a las 01:51:16
no encontramos ropa bonita y a la moda que nos entre comprar es un suplicio